Entre los empresarios del sector turístico comienza a permear una seria preocupación por los temas ambientales e incluso, no se descarta que en el mediano plazo también los turistas prefieran vacacionar en sitios ambientalmente amigables.

Lo anterior forma parte de los resultados preliminares del “Estudio sobre diferentes factores relacionados con la competitividad y la sustentabilidad de las empresas turísticas”, que prepara la Escuela de Administración Turística de la Universidad Anáhuac.

En entrevista el director de ese plantel, Francisco Madrid Flores, explicó que ese análisis se ha realizado durante este mes en varias localidades del país, tanto en sitios turísticos como Cancún, Acapulco y Los Cabos como en localidades pequeñas.

Se trata de 400 cuestionarios aplicados a hoteles, restaurantes, agencias de viajes, transportes de pasajeros, guías de turistas y comercios de distintas zonas y tamaños en 40 localidades en México.

Señaló que el corte preliminar del estudio, que estará completo hacia finales de octubre, revela cuestiones importantes como la creciente preocupación de los prestadores de servicios por el tema de la sustentabilidad ambiental.

De los 170 cuestionarios aplicados hasta el momento, se desprende que a 86.21 por ciento de las empresas les interesan las condiciones ambientales de los destinos turísticos. De ese total, 77.93 por ciento considera importante la calidad del agua y para 76.39 por ciento también lo es la calidad del aire.

No obstante, entre los “hallazgos” del estudio, Madrid Flores mencionó que para los empresarios turísticos de México hay una percepción de que a los mexicanos les angustia menos el cambio climático.

Del 95.14 por ciento de los encuestados, el cambio climático es preocupante o muy preocupante para los ciudadanos de otros países; mientras 78.72 por ciento consideró que para los mexicanos el tema es alarmante o muy alarmante.
Sostuvo también que en cuanto al calentamiento global, el turismo tiene dos vertientes: por un lado, es productor de cinco por ciento de los gases de invernadero y por otro es víctima grave de los fenómenos naturales.

Como productor de gases de invernadero, el sector turístico tiene dos partes graves: los aviones y los hoteles. Estos últimos, se calcula que generan uno por ciento de los gases de invernadero, merced al uso de energéticos para sus operaciones.

Respecto a los aviones existe una clara tendencia de que a la gente le comienza a preocupar la gran contaminación que producen y, en el futuro, podrían producirse cambios en las decisiones de viaje, debido a esta situación.
Explicó que, en el caso de viajes cortos, esto podría significar una importante oportunidad para los transportistas terrestres, puesto que el autobús ha demostrado ser el medio más eficiente en cuanto al uso de energéticos por pasajero transportado.

El estudio que dirige Madrid Flores con la colaboración de dos investigadores y 40 estudiantes de esa universidad señala que para 41.37 por ciento de los empresarios turísticos es factible o muy factible que los turistas dejen de viajar por el cambio climático.

Fuente: SDP